embara

Ejercicio y embarazo van de la mano

Enfermedades y riesgos que puedes prevenir si te ejercitas tres horas a la semana.


 

Algunos de los problemas asociados con el embarazo poco saludable son el aumento excesivo de peso, la preeclampsia, la diabetes gestacional, el parto por cesárea, el dolor lumbar y la incontinencia urinaria.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Camilo José Cela (UCJC), en Madrid, España, define algunas pautas del ejercicio físico durante el embarazo, con mayores beneficios fisiológicos para la madre y el feto.

Hacer ejercicio durante la gestación disminuye y previene problemas como:

– Riesgo de macrosomia fetal (bebés que nacen pesando más de 4 kilos),

– Riesgo de preeclampsia,

– Diabetes gestacional,

– Parto por cesárea,

– Dolor lumbar y pélvico,

– Incontinencia urinaria,

– Sobrepeso.

En general, las causas del sedentarismo en el embarazo se deben al desconocimiento sobre cuáles son los ejercicios más adecuados para la etapa de gestación.

Al contrario de lo que muchas personas suelen creer, practicar ejercicio no supone un riesgo aumentado de parto pretérmino; tampoco de bajo peso al nacer o de estrés fetal. Si la mujer no presenta contraindicaciones médicas u obstétricas, el ejercicio es recomendado.

Los expertos recomiendan:

– Hacer sesiones que combinen ejercicio aeróbico y de fuerza

– Deben ser de intensidad moderada

– La actividad física se recomienda de las 9 a las 12 semanas de gestación

– Cada una de las sesiones debe oscilar entre 45 y 65 minutos

– La frecuencia recomendada es de entre tres y cuatro veces por semana

 

Puedes probar con ejercicios de bajo impacto como:

– Caminata

– Natación

– Bicicleta

– Estiramiento

– El pilates o el yoga son muy beneficiosos para la salud mental, la relajación, la flexibilidad y la reducción del dolor, pero no están asociados con los beneficios fisiológicos descritos por el estudio, que apuntan al gasto energético, a evitar exceso de peso y prevenir enfermedades relacionadas con la obesidad y la falta de actividad.

Recuerda evitar:

Los ejercicios extenuantes, ya que aumentan el riesgo de hipertermia, deshidratación o reducción de del flujo uterino, con el consecuente riesgo de comprometer la salud fetal.

– Las embarazadas deben dejar de realizar carreras de larga distancia, el trabajo intenso de pesas y de contracción isométrica, los saltos, los ejercicios con riesgo de impacto y caídas, o los que se realizan en posición recostada boca arriba.

 

Por: Minerva García.