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Día Mundial de la Salud Sexual

Conoce tus derechos sexuales y celebra este día.


 

En 2010, la Asociación Mundial para la Salud Sexual invitó sus organizaciones afiliadas a establecer un día para promover una mayor conciencia social en torno a la salud sexual, el cual quedó constituido el 4 de septiembre.

Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud. La sexualidad es un aspecto central del ser humano a través de su vida e incluye sexo, identidades y roles de género, orientación o preferencia sexual, erotismo, placer, intimidad y reproducción.

La conmemoración del Día Mundial de la Salud Sexual este 2017 hace especial énfasis en los derechos sexuales. Para ello recapitulamos los derechos incluidos en la Cartilla de Derechos Sexuales fundamentada en el marco jurídico mexicano y promovida por el Instituto Mexicano del Seguro Social. Estos son:

 

  1. A decidir de forma libre, autónoma e informada sobre nuestro cuerpo y nuestra sexualidad de acuerdo con nuestras facultades en evolución. En la libertad y autonomía se encuentra el derecho a la vida, a la integridad personal y a la libertad de ideas, religión y circulación; a la seguridad; al honor, a la intimidad personal y familiar, y a la propia imagen; al matrimonio consensuado y la inviolabilidad de domicilio y de las comunicaciones.
  2. A ejercer y disfrutar plenamente nuestra sexualidad y vivir cualquier experiencia, expresión sexual, erótica o de género que elijamos, siempre que sea con pleno respeto a los derechos de las personas involucradas y acorde con nuestras facultades en evolución, como práctica de una vida emocional y sexual plena, protegida y placentera.

Foto: Otventnavse.

  1. A manifestar públicamente nuestros afectos y a ejercer nuestra libertad individual de expresión, manifestación, reunión, identidad sexual, de género y cultural sin prejuicios, discriminación ni violencia. Las expresiones públicas de afecto contribuyen a la promoción de una cultura armónica, afectiva, libre de violencia y de respeto a la diversidad sexual.
  2. A decidir libremente con quién o quiénes relacionarnos afectiva, erótica y socialmente, así como a decidir y ejercer nuestras prácticas sexuales, elegir las diversas formas de relacionarnos, elegir con quién compartir nuestra vida, sexualidad, emociones, deseos, placeres y/o afectos, de manera libre y autónoma.

Pareja celebrando su unión en una boda colectiva de la CDMX. Foto: IZQ.mx

  1. A que se respete nuestra privacidad e intimidad y a que se resguarde confidencialmente nuestra información personal en todos los ámbitos de nuestra vida, incluyendo el sexual, sin importar la edad, con énfasis en adolescentes.
  2. A la vida, a la integridad física, psicológica y sexual, a vivir libres de violencia y a que no se nos someta a ningún tipo de tortura ni a tratos crueles, inhumanos o degradantes. Ninguna persona o autoridad puede ejercer ningún tipo de violencia con el fin de lesionar o dañar nuestra vida, dignidad, integridad y/o libertad.
  3. A decidir de manera libre e informada sobre nuestra vida reproductiva, si deseamos o no tener hijas(os), cuántas(os), cada cuándo y con quién, sin que nuestra orientación sexual, estado de salud, identidad de género, edad, estado civil o cualquier otra condición o característica personal sea un impedimento para ello, de acuerdo nuestras facultades y necesidades.

Foto: Semana.com

  1. A la igualdad, a vivir libres de prejuicios y estereotipos de género que limiten nuestras capacidades, prácticas y ejercicio pleno de los derechos.
  2. A vivir libres de discriminación, sin que se nos discrimine por nuestra edad, el origen étnico o nacional, el color de piel, la cultura, el sexo, el género, las discapacidades, la condición social, económica, de salud (incluyendo embarazo, ITS o VIH) o jurídica, la religión, la apariencia física, las características genéticas, la situación migratoria, la lengua, las opiniones, las preferencias sexuales, la identidad o filiación política, el estado civil, la situación familiar, las responsabilidades familiares, el idioma, los antecedentes penales o cualquier otro motivo.

Pareja en el Festival Hell&Heaven 2016. Foto: Noisey Vice.

  1. Tenemos derecho a la información actualizada, veraz, completa, científica y laica sobre sexualidad que fomente la toma de decisiones libre e informada, la cultura de respeto a la dignidad humana, la igualdad de oportunidades y la equidad. Los temas relativos a la sexualidad deben incluir todos los componentes de ésta: el género, el erotismo, los vínculos afectivos, la reproducción, el placer y la diversidad.
  2. A la educación integral en sexualidad que fomente la toma de decisiones libre e informada, la cultura de respeto a la dignidad humana, la igualdad de oportunidades y la equidad.
  3. A los servicios de salud sexual y reproductiva que sean amigables para adolescentes y jóvenes, confidenciales, de calidad, gratuitos, oportunos y con pertinencia cultural.
  4. A la identidad sexual, a construir, decidir y expresar nuestra identidad de género, orientación sexual e identidad política.

Muxes en la fiesta anual del Sol en Luna, en Santo Domingo, Tehuantepec. Foto: InteractiveFusion.

  1. A la participación en las políticas públicas sobre sexualidad y reproducción, en su diseño, implementación, evaluación y seguimiento. Es nuestro derecho incidir en cualquier iniciativa de ley, plan o programa público que involucre los Derechos Sexuales, así como en la asignación y ejecución del presupuesto público.

Activistas marchan en Paseo de la Reforma en el Día Internacional de la Mujer. Foto: AFP.

 

Por: Redacción QuiéneSon.