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París, la Ciudad Luz, es también la capital del exceso de ruido.


Cerca del 22 % de los parisinos se ven afectados por la contaminación acústica. Para el presidente de la Semana del Sonido, una campaña anual de concienciación sobre el ruido, la capital francesa “tiene muchas incoherencias acústicas” con sus edificios y estaciones construidos con hormigón o piedra, donde el “sonido rebota y se amplifica”.

Una “ciudad sólo es hermosa si es silenciosa”, asegura Christian Hugonnet, ferviente militante antirruido en París, ciudad en donde rugen los motores de los coches y las motos. París tiene “20 años de retraso respecto a Tokio” en el uso de asfalto “silencioso”, que absorbe el ruido, añade Hugonnet, que cree que “los parisinos ya no saben escuchar el silencio”.

El militante da el ejemplo de la plaza de la República, un espacio de más de tres hectáreas en el corazón de la capital, cubierto con una amplia losa de hormigón en 2013. “Es una catástrofe desde el punto de vista de la contaminación acústica”, lamenta, “un generador de ruido porque la piedra lisa hace rebotar todos los sonidos”.

“Se ha duplicado la energía sonora en las orillas altas del Sena por la noche”, afirma Mietlicki. Al otro lado de la acera, “los clientes no quieren permanecer en la terraza por culpa del ruido”, se queja la gerente de un restaurante.

El ruido le cuesta tres millones de euros (unos 3.5 millones dólares) a París debido a los problemas de salud que provoca: trastornos del sueño que pueden causar accidentes, problemas de concentración, retrasos en el aprendizaje de los niños y riesgos cardiovasculares vinculados al estrés.

De aquí a 2020, el 30 % de la vía de circunvalación que rodea París “se cubrirá con un asfalto que absorbe el ruido”, asegura, lo cual permitirá reducir la contaminación acústica para las decenas de miles de personas que viven cerca de esa autopista urbana de 35 km por donde circulan unos 270,000 coches al día.

En Estados Unidos, por ejemplo, Nueva York tomó una iniciativa inédita: grabar los ruidos de la ciudad y de sus 8.5 millones de habitantes para analizarlos de forma automática con el fin de reducirlos.

 

Con información de: AFP.