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Puerto Rico ¿independiente o de E.U.?

Este domingo hay referendo sobre el futuro de los boricuas.

 


 

Divididos entre la ciudadanía estadounidense y el orgullo boricua, los puertorriqueños se pronunciarán el domingo sobre su compleja relación con Washington en un referendo no vinculante que propone “descolonizar” la isla y que será boicoteado por la oposición.

A los votantes se les preguntará si quieren que Puerto Rico sea el estado número 51 de Estados Unidos, si prefieren que obtenga la independencia definitiva o si están de acuerdo en que siga siendo un territorio autónomo de Estados Unidos, como hasta ahora.

Con la bancarrota financiera de la isla como telón de fondo, el gobernador Ricardo Rosselló quiere cumplir su promesa de convertir a Puerto Rico en un estado de Estados Unidos en toda regla, fuera de su actual estatuto intermedio.

La isla acumula una deuda de más de 70 mil millones de dólares y está sumida en la mayor quiebra que haya padecido una entidad local estadounidense. Sus finanzas ahora están bajo el control de una junta de supervisión fiscal designada por Washington.

No es el mejor momento para convencer a Estados Unidos de absorber la isla, dicen los críticos del referendo cuyo resultado no será vinculante para Washington. Tanto independentistas como partidarios del actual estatuto de estado libre asociado consideran que la consulta es una farsa.

Excolonia española convertida en territorio estadounidense a fines del siglo XIX, la isla de 3,5 millones de habitantes tiene su propio gobierno -bajo el estatuto de estado libre asociado- desde los años 1950.

Los boricuas son ciudadanos estadounidenses, pero no pueden votar en las elecciones presidenciales a menos que residan en tierra firme. Los habitantes de la isla pueden entrar y salir libremente de Estados Unidos y ambas economías están estrechamente ligadas.

Pero los puertorriqueños están representados en el Congreso estadounidense por un comisionado con voz, pero sin voto; y Washington tiene la última palabra sobre los asuntos de sus territorios.

En las calles de San Juan, se puede ver ocasionalmente un cartel en apoyo a la incorporación a Estados Unidos como su estado 51, pero en general hay pocas señales de interés en el referendo, que es el quinto que celebra la isla desde los años 1950.

 

Con información de: AFP.