maiz

Malestar por el acuerdo del azúcar

No se ponen límites ni aranceles a la introducción de fructuosa estadounidense a México. Guajardo dice que es “una estrategia de cara al TLC”.


 

Mientras se siguen disputando la legitimidad de las elecciones, desde la capital del país nos lanzan una negociación para la industria azucarera, una de las actividades productivas que más veracruzanos involucra (más de un millón, asegura el actual gobernador).

En 2014, empresarios azucareros de Estados Unidos acusaron a los mexicanos de exportar azúcar producida con subsidios. Como parte de los procesos de apertura de mercados del Tratado de Libre Comercio (TLC), las ventas de azúcar se realizaban sin cuota y sin aranceles desde el 2008.

Debido a esa queja, la Secretaria de Comercio de Estados Unidos inició una investigación para establecer aranceles a las importaciones del azúcar. Como una medida preventiva, México firmó un acuerdo donde aceptó que del total de sus exportaciones de azúcar el máximo de azúcar refinado que podía enviar a Estados Unidos sería el 53%.

En mayo de este año, Estados Unidos pidió modificar la cuota pero México se negó a hacerlo. Con esta negativa, se reactivó la intención de los empresarios de EU de aplicar aranceles a las exportaciones de azúcar.

Finalmente las dos partes cedieron. México consiguió mantener el acceso al mercado estadounidense, sin aranceles, y una mejora en el precio mínimo que se pagará por la libra de azúcar mexicana. La industria azucarera representa el 14% de la producción agrícola en el país y el 0.5 % del Producto Interno Bruto.

A cambio cedió en rubros que a Estados Unidos le importaban: se redujo la proporción de azúcar refinada que México podrá introducir a Estados Unidos, de 52% a 30%; no se ponen límites ni aranceles a la introducción de fructuosa estadounidense a México y se establecen sanciones más estrictas para México, en caso de violación de los términos del acuerdo.

La negociación del tema del azúcar se vio afectada por la cercanía de la fecha para iniciar pláticas sobre eventuales modificaciones al TLC. Ni México, ni Estados Unidos quisieron llegar a una guerra comercial. Los negociadores de ambos países estaban conscientes de que la ronda del azúcar marcaría un precedente para la renegociación formal del Tratado de Libre Comercio.

El tema no se ha agotado. La Coalición Estadounidense del Azúcar plantea que el acuerdo debe dejar en 15%, como la proporción de azúcar refinada mexicana que pueda acceder sin aranceles al mercado de Estados Unidos. Esa organización insiste en que a México se le debe sancionar por subsidiar a los productores de azúcar. Sin embargo, no admiten que la industria azucarera de Estados Unidos recibe apoyos cercanos a los 2 mil millones de dólares al año.

Es momento de que las organizaciones de productores de caña y la industria azucarera unan fuerzas para hacer frente a las complicaciones que se avecinan.

 

Con información de: Noreste.net

Por: Filiberto Vargas Rodríguez.

Fuente: https://noreste.net/noticia/la-derrota-en-el-campo/