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El “Cervantes” de la lengua inglesa

Un día como hoy nace este autor fundamental de las letras universales.


“Ya que no podemos cambiar de país, cambiemos de tema”.

-James Joyce.


 

 

Escritor vanguardista, reconocido por sus reflexivas descripciones sobre la naturaleza humana, James Joyce nace un día como hoy, 2 de febrero, de 1882.

La mejor obra contemporánea escrita en lengua inglesa, Ulisses: “Empieza un ritmo, ya ves. Ya oigo. Un tetrámetro cataléctico de yambos en marcha. No, al galope: delin la jaca.”

Ni él aguantaba vivir en su país. Joyce es conocido por su atención minuciosa a un escenario muy delimitado -y por su prolongado y autoimpuesto exilio-, pero también por su enorme influencia en todo el mundo.

Pese a su regionalismo, llegó a ser paradójicamente uno de los escritores más cosmopolitas de su tiempo. Su uso del lenguaje y su innovadora técnica literaria hicieron de James Joyce uno de los escritores más importantes del siglo XX.

El método del monólogo interior, las alusiones literarias y las asociaciones oníricas, así como los juegos de palabras fueron llevados al límite en Finnegans Wake, otra de sus obras escritas.

Dicha obra abandona toda convención de argumento, trama y diseño de los personajes, y está escrita en un lenguaje oscuro e inextricable, basado sobre todo en complejos juegos de palabras expuestos en distintos niveles significativos y tomados de varias lenguas. Sin embargo, los lectores parecen ponerse de acuerdo acerca de los personajes principales y del sentido general de la obra:


“Well, you know or don’t yo kennet or haven’t I told you every telling has a taling and that’s the he and the she of it. Look, look, the dusk is growing! My branches lofty are taking root. And my cold cher’s gone ashley. Fieluhr? Filou! What age is at? It saon is late. ‘Tis endless now senne eye or erewone last saw Waterhouse’s clogh. They took it asunder, I hurd thum sigh. When will they reassemble it? O, my back, my back, my bach! I’d want to go to Aches-les-Pains. Pingpong! There’s the Belle for Sexaloitez! And Concepta de Send-us-pray! Pang! Wring out the clothes! Wring in the dew! Godavari, vert the showers! And grant thaya grace! Aman.”


“Bueno, sabes o no sapes o no tero he dicho que todo dicho tiene un fin falorio que es el quid y el quae del asunto. Mira, mira, está cayendo la tarde! Mis ramas en lo alto están echando raíces. Y mi siento frío comienza a favilar. Fieluhr! Filou! Qué edad es? Pronto es tarde. Hase na eternidad desde que mi ojo nie nadie viera por última vez el reclogh de Waterhouse. Lo desarbolaron, oí que lo mentaban. Cuándo lo rearbolarán? Oh, mi espalda, mi espalda, vi balda! Me iría a Aches-les-Pains. Pingpong! Ahí está la Belle para Sexaloitez! Y Concepta del Sandánosle-ora! Pang! Escurre la ropa! Escurre en la escarcha! Deodolente, si a raso que no llueva! Y venga a nosotros tu gracia! Amán.”


El impacto de la revolución literaria que emprendió fue tal, que pocos novelistas posteriores de importancia, en cualquiera de las lenguas del mundo, han escapado a su influjo, incluso aunque tratasen de evitar los paradigmas y procedimientos joyceanos.

Topamos indirectamente con Joyce, por lo tanto, en muchas de nuestras lecturas de ficción de la última mitad del siglo XX, tanto entre la de tono solemne como en la profana o irreverente.

Por: Luz del Alba Belasko.